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Cromoterapia: el verde, color de la primavera

La cromoterapia, o terapia del color, versa sobre la influencia de los colores en el cuerpo y la mente del ser humano para utilizarlos con finalidades curativas. Esta relación entre los colores y la salud se estudia desde la antigüedad. Sin embargo, sólo en fechas recientes la ciencia ha aceptado que los colores estimulan el sistema nervioso, el metabolismo y la producción de hormonas. Actualmente, la cromoterapia está de moda, quizá como resultado de la búsqueda de las raíces individuales de aquellos que quieren estar en armonía con los elementos naturales. Hoy en día muchos terapeutas, mediante la cromoterapia, se dedican a indicar qué color necesita cada uno para vencer el cansancio o recuperarse más rápidamente, o a aconsejar de qué colores debemos pintar las estancias del hogar para sentirnos más a gusto.
La medicina tradicional china asocia cada órgano con un color. La preferencia o el rechazo de un tono determinado puede obedecer a la existencia de un problema de salud. Por ejemplo, una persona que tiende a usar ropa de color verde o, por el contrario, la rechaza, puede tener tendencia a sufrir afecciones hepáticas leves.

El color verde, asociado con la primavera, se relaciona en medicina tradicional china con el hígado y la vesícula biliar. La cromoterapia consiste en dirigir la luz hacia una parte del cuerpo con el fin de curar esa zona concreta. En su aspecto positivo, este color indica armonía y estabilidad, temperamento sereno e inteligencia. Las personas que prefieren este color son equilibradas, con buen humor, compasivas y comprensivas. Por el contrario, cuando la energía de este color está bloqueada se produce aislamiento emocional, pérdida de autoestima, complejo de inferioridad y una inercia inoperante que nos puede conducir a la melancolía.

La terapia con el color verde actúa sobre las palpitaciones, los problemas cardíacos, la depresión, la vista cansada y las cefaleas. Proporciona armonía y empatía, incrementa la sensación de paz y hace que tengamos un ánimos más conciliador. Reduce el estrés y aporta al cuerpo y al alma nuevas energías.

Medicina Natural. Examen del iris

La iridología es un método que permite evaluar el estado de salud física y energética examinando el aspecto del ojo, en particular del iris.

Los naturópatas pueden identificar los desórdenes y predecir los futuros estudiando el color, el estado y las marcas en el iris del paciente. Utilizan una cámara con lente especial para tomar una diapositiva o foto de cada iris y poder analizarlos así en detalle.
El iris consta de miles de terminaciones nerviosas que están ligadas a todos los órganos y tejidos. Por eso cuando hay un desorden se "mancha" o se decolora la parte correspondiente.
Cada iris refleja el estado de su lado del cuerpo. Los colores apuntan además tendencias generales del individuo: por ejemplo, un punto débil de las personas con ojos marrones puede ser el sistema circulatorio, mientras que los ojos azules se asociarían con problemas alérgicos y exceso de mucosidad.
Las diferentes zonas del iris se corresponden con distintas partes del cuerpo. Los ojos oscuros, con iris uniforme, indican constitución fuerte. En los claros, unas fibras radiales deshilachadas reflejan una salud vulnerable. En general, las manchas blancas indican inflamación y un borde oscuro indica presencia de toxinas.

Echa una mano a tus pies

Los pies están conectados con todos los órganos del cuerpo. Por eso, actuar sobre ellos es una forma efectiva de potenciar la salud de todo el organismo.


Al igual que sucede con las manos, la espalda o el pabellón auricular, también en los pies está fielmente representado todo nuestro cuerpo. Es lo que se conoce con el nombre de zonas reflejas. Esas zonas son una especie de "espejos" que reflejan en qué condiciones de salud se halla el organismo de una persona en un momento determinado. La información que nos brindan las zonas reflejas es cuantiosa, pero se ha de tener la capacitación suficiente para saber leerla e interpretarla.
Actuando sobre ellas, mediante técnicas de presión, el terapeuta puede mejorar múltiples dolencias, como cefaleas, migrañas, cistitis, cólicos nefríticos, estrés, cansancio general, etc.
Pero al margen de su carácter curativo, la reflejoterapia también es un excelente método de relajación que uno puede aplicarse a sí mismo o a los demás de forma regular para favorecer su bienestar físico. Además la presión manual ayuda al sistema linfático a eliminar los desechos y hace que la sangre circule con mayor fluidez por todo el cuerpo, favoreciendo el aporte de nutrientes a las zonas que presenten lesiones.
Muchos reflexólogos consideran que la eficacia de esta terapia se basa en su capacidad para reequilibrar la energía de todo el organismo.

Flores de Bach. Hojaranzo para afrontar los exámenes

El remedio floral hojaranzo (Hornbeam) se indica cuando los asuntos cotidianos son demasiado pesados y rutinarios. Es idóneo para afrontar con tranquilidad los exámenes y también cuando alguien siente que le cuesta “arrancar” la jornada diaria o se siente “saturado” mentalmente. Esta esencia floral consigue revitalizar el cuerpo y la mente, aumentando el dinamismo y devolviendo la alegría de vivir

Terapias que elevan el tono vital

Las terapias naturales tienen entre sus objetivos poner a tono el organismo. No hace falta esperar a sentirse enfermo para probarlas.
A algunas personas, el otoño les cambia el ánimo, les provoca apatía y falta de energía. Determinadas terapias pueden resultarles de ayuda para alcanzar el tono vital deseado y enfrentar el resto de la estación con mayor fuerza. 

El masaje produce sobre el cuerpo unos efectos similares al ejercicio y además la relajación física y mental. El tiempo dedicado al masaje es también un momento dedicado a uno mismo, a recuperar contacto con el cuerpo. Los masajes de tipo energético, como el shiatsu, el tailandés o el tuina chino, son especialmente recomendables.


La acupuntura se ha demostrado eficaz en el tratamiento de la fatiga crónica o la simple falta de energia cotidiana. Los mejores resultados se obtienen combinándola con los tratamientos dietético y fitoterapéutico de la medicina tradicional china.

El yoga, la milenaria disciplina psicofísica de la India, incrementa el nivel de energía disponible a través de los ejercicios respiratorios, un trabajo muscular suave y la concentración. Además, muchos practicantes aseguran que les despeja la somnolencia.

La hidroterapia, mediante baños fríos que disminuyen temporalmente la temperatura corporal, actúa como un revulsivo que incrementa la energía . Los baños progresivos, empezando por los pies y acabando por las inmersiones, son muy eficaces.

El ayurveda, la medicina tradicional de la India, ayuda -como la medicina tradicional china o la homeopatía- a encontrar el equilibrio personal a través de un tratamiento individualizado y mediante técnicas que resultan agradables y reconfortantes. Una cura típica consta de dieta depurativa, prescripción de plantas medicinales, masajes con aceites específicos y meditaciones.

Abc de la medicina tradicional china

- ¿Cuándo nos enfermamos?
La medicina china afirma que cuando tenemos salud, hay armonía de la energía vital; y hay enfermedad cuando se rompe este equilibrio. Cuando la energía vital se desarmoniza no podemos resistir la agresión de agentes externos (virus, contaminantes, frío, humedad o calor excesivo) o internos (ansiedad, miedo, obsesión o angustia) y nos enfermamos.

- ¿Qué es el chi?
La energía vital (los chinos la llaman chi) es una sustancia invisible que rige todos los procesos vitales. Existe en el pensamiento, en las emociones y en las funciones corporales u orgánicas. Tiene la capacidad de generar calor, movimiento, de nutrir, producir cambios y transformaciones.

-¿Qué son los meridianos?

Son canales o conductos por donde circula la energía o chi. Hay distintos tipos de meridianos: algunos son superficiales y transportan la energía defensiva o Wei Chi (la podemos relacionar con los anticuerpos que nos defienden de los agentes externos, o las barreras físicas y químicas del cuerpo como la piel y las mucosas); otros meridianos son un poco más profundos, transportan la energía nutricia de los órganos y conectan el interior de éstos con la periferia (podríamos relacionar esta energía con la que en Occidente se llama energía metabólica, que es el ATP (adenosintrifosfato), molécula que libera calor y energía. Otros meridianos más profundos llevan lo que se denomina "energía ancestral", que está relacionada con la herencia (se puede vincular al ADN, que es la base de la vida y está en el núcleo de las células). Esta energía ancestral está atesorada en los riñones.


- ¿Qué quiere decir Yin y Yang?

La energía puede ser comprendida en dos aspectos básicos: yin y yang. A la energía Yang se la puede relacionar con el Sol y con el fuego; y a la energía Yin con la Luna y con el agua. En lo macrocósmico (el universo), podríamos decir que el Sol, el día, el verano, la luz, están relacionados con el yang. Y en lo microcósmico (el hombre), la cabeza, los miembros superiores, las vísceras y el temperamento activo son yang. En las enfermedades se traduce en los cuadros febriles, agudos, en las afecciones dolorosas importantes pero no permanentes, etc.
Por otra parte, en lo macrocósmico, lo yin está relacionado con la Luna, la noche, el invierno, el otoño. Y en el microcosmos, en el hombre, con los miembros inferiores, el vientre, los órganos internos, el temperamento tímido o introvertido, los cuadros de frío o hipotermias, las enfermedades crónicas de evolución lenta, las enfermedades degenerativas (artrosis), las afecciones de órganos, como pueden ser problemas de riñones o digestión lenta, etc.

- ¿Qué significan los 5 elementos?


Son las cinco energías cósmicas básicas (agua, fuego, metal, madera y tierra) que, según la visión filosófica china, rigen la vida que se manifiesta en el macrocosmos (el universo) y en el microcosmos (el hombre). Estas cinco fuerzas cósmicas se manifiestan en el hombre a través de los órganos, de los sentidos, de los colores de la piel, del temperamento o psiquismo o de los gustos.


Por ejemplo, la madera corresponde al hígado, el agua a los riñones, la tierra al bazo-páncreas, el metal a los pulmones y el fuego al corazón. Si, por ejemplo, tomamos un solo elemento globalmente, podemos decir que la persona madera es nerviosa, con problemas hepáticos, sufre contracciones musculares, trastornos oculares, tics o temblor de manos.
Es necesario aclarar que nadie pertenece a un solo elemento, sino que el ser humano posee distintos porcentajes de cada uno de ellos.